domingo, 6 de octubre de 2013

Otoño 21

Otoño 21

Quería… contigo,
pisar las hojas
en bronce viejo
y al paso crujiera
el sonido de los deseos.

Es otoño 21.
Un comienzo
donde termina una meta.
Sonidos de ramas,
soplan silbidos recios
y claudican al viento.

El alba abriga un destemple
de veladas inacabadas,
el ocaso se guarda del frio
en el pálpito de horizontes perdidos.

Oteros y rasas laderas,
arados por pasos ciegos.

Es otoño 21.
Sombras escuálidas, desnudas,
albergan el desamparo de los amantes.

Sueños de mariposas durmientes
sin ser besadas.

Melancolía extrema.

Es otoño 21


© Blanca

Disfraz

Entre tus capas milenarias
disfrazo mi presencia,
quiero sentir ciertas remembranzas
en días de lluvia y sol.

Acurrucada entre la virginidad
de tu nobleza,
invoco al eco de todas tus palabras,
cuales ahogan mi estómago
en la veracidad de no verte.

Es primavera,
mis ojos atados en la perspectiva
de las flores,
sonríen al rojo vivo de una amapola
y mi boca envidiosa de su intenso color,
pinta una sonrisa y lo roba.

Mi quietud se acelera ante la luna,
cierro los ojos con la esperanza
que en cada mañana,
vengas a besarme en alas de un colibrí.

© Blanca  Marzo- 2013

jueves, 3 de octubre de 2013

(.....)

Hubo un tiempo
que el otoño, no era otoño;
siempre era primavera.

Donde la carne hervía
al olor de la lluvia.

Y la piel se abonaba,
con el más limpio aliento
de tu boca.

Cuando mis dedos
seguían la ruta de tu espalda,
crecían amapolas.

Eran otros tiempos.

Nos sabíamos a un rojo intenso.


© Blanca

viernes, 20 de septiembre de 2013

Solo

Un día pasa y otro le sigue
y en ese tiempo,
escribo tu nombre
entre soledades,
el otoño y hojas secas.

Se cruzan vocales
y letras no encuentro
que agasajen mis versos.

Me inmiscuyo en tus sentires
cual pena no alcanza.

Dejaste la tierra, el sol
y caminas en noche cerrada
vagando desnudo,
sin sombra que te abrigue.

Solo, el silencio de los silencios
te acompaña.


© Blanca

miércoles, 18 de septiembre de 2013

A solas.....

Se confunde mi boca con el vino,
celebrando la fiesta solitaria del recuerdo;
unas sábanas perfectas,
una noche extrema
y un beso fuerte de manzana roja.

La tersura, de tu piel morena
ya olvidada en mis manos,
calma la sed en este vino rojo
que hace juego con mi boca.

Tomo la copa en recuerdo
de las estrellas que no volvieron.

Ajados todos los pétalos del tiempo,
son abono de rocío
para cada madrugada.

Estás en ese lugar
sin un atisbo de luz.

Me dejaste aquí, sin luna,
sin sábanas húmedas y
con el sudor de tu piel
cuando respiro.


© Blanca

lunes, 16 de septiembre de 2013

Quimera

Hundo mi memoria
en lo efímero del tiempo,
con el afán de perpetuar
tu existencia
en esta lucha intemporal.


Combato con la fuerza de los leones,
rasgo velos de esperanzas
ingenuas que no volverán.

Me aferro a la añoranza
y me duele la piel
que no tocan tus manos.

Ya no veo tu sombra,
también debió caducar
como las hojas en otoño.

Eres cuerpo con poros
que transpiran olvidos.

Quise meterme en tus sueños,
estaban vacíos, sin dueño.

Los charcos de lluvia,
reflejan besos mojados
en gotas desvanecidas.

Me oprime el alma este desahogo
que no puedo compartir.

Y allí, en mi memoria vencida,
encuentro sin razones
que equivocan mi existir.

Quiero ser presencia en daga afilada,
que clave el tiempo y te deje ahí.

Existo porque tú estabas,
ahora vivo, sin existir.


© Blanca

sábado, 14 de septiembre de 2013

Morir en Septiembre

Llevan los pájaros de septiembre,
todas mis palabras en sus alas.

Se harán rebeldes;
aun así,
construirán nidos en tu vientre.

Con mi boca
hilarán las líneas
que no se escribieron.

Porque el verano
secó tu piel y mis manos.

Somos pasto para ciegos.

Se pararon las fuentes,
se congeló el sauce que lloraba,
se detuvo el tiempo,
pero no mi palabra.

Todo nuestro mundo…
cabe ahí,
en ese nido de tu ombligo.

© Blanca