Será...
que mi cuerpo
y mi mente
a veces se enredan.
Y se enjaulan
y sueñan.
Sueñan que tienen alas.
¿Será Septiembre?


Dicen que la esperanza
![]() |
| Te esperé en febrero y tan sólo vino la lluvia. La desazón me tiembla y tirito, siempre tirito, cuando intuyo que marzo, también me traerá sólo lluvia.
Tal vez algún rato,
cuando me sostenga ese ímpetu de verte, se asome algún pájaro y me deje todos los sonidos que tiene abril. © Blanca Vicario |
![]() |
| Yo, que fui sirena muda y atraje tu muerte hasta mis piernas. Luché por cambiar la historia y me desnudé de escamas para ti. Y ahora protagonista en la fábula; espero sentada en la roca, al otro lado del faro. © Blanca Vicario |
![]() |
| No sé acostumbra a ser barbecho, ni a tener que reciclarse; Ni a la fatiga que producen los alfileres en un lado de su pecho.
¡ No sé acostumbra !
No sé acostumbra a barrer ausencias, siempre vuelven en las corrientes de las ventanas. No sé acostumbra a ser saliva que no se gasta y muere en la deglución de los silencios. © Blanca Vicario |
![]() |
| A sabiendas que ya no estás, yo escribo. Porque rendirse es no haber sentido y sentirte te hace más vivo.
Cuando la tinta moja
éste papel virgen, crecen enredaderas a lo largo de mi cuerpo. Suben hasta mi pelo y dejan libre mi cuello. Donde escribes, donde posas tu boca, donde versas mis besos, donde tus dedos tocan días concretos. Por eso hoy, he decidido beberme la noche. © Blanca Vicario |