jueves, 5 de febrero de 2015

(.....)

Vivo en la ausencia de tus deseos.
Me atrapa esa incertidumbre
que me exaspera,
dejándola suelta a ratos
por si vinieras;
porque el tiempo es sólo
una contemplación a tu espera.
Mis párpados caen rendidos.
El día se cierne al sol,
es cuando siento esa metamorfosis,
de tu imposibilidad.


domingo, 18 de enero de 2015

SIN TÍTULO

Cuando no se sabe
dejas que tus pies,
floten en los zapatos
con un número más.

A esa edad, cuando no se sabe,
tiendes tu cuerpo
y la solana seca tu pelo.

Cuando no se sabe
que los cuentos son mentira,
dejas pasar el tiempo
entre manzanas y príncipes.
Cae la lluvia y sigues jugando.

Pero, cuando el espacio cruje,
el pecho salta en forma de trueno.
Llegan los volcanes
y se enfurecen:
pasan su lengua y te quemas.

Ahora curtida de lo que sé,
quisiera volver,
a no saber nada.

© Blanca Vicario

OCASO

Da igual,
que los faros de tus ojos
estén bajos
y rayen la línea de la vida.
Dos nombres en una señal,
el momento y la pregunta.
Un camino izquierdo
y el derecho,
la distancia,
la lógica
y el corazón
y un vaso para aclarar la duda.
Da igual,
que los faros de tus ojos
estén bajos
y paren en una estación
de descanso;
hoy es otra cosa,
- Este no es el caso -
el viaje continúa camino abajo
y el freno en la garganta habla,
saliendo al encuentro
unos poemas en braille.
Pero la piel no sabe de ese tacto,
hace mucho que no me lees.


viernes, 2 de enero de 2015

HOY...


Hoy por ser hoy,
vendrá la luna preñada
y parirá los versos
que yo te escriba.

Hoy por ser hoy,
arrancaré de lleno el tiempo;
para sembrarlo lento
y mirar plácidamente,
el mar de tus ojos.

Hoy por ser hoy,
no me sentiré
amapola de invierno.

© Blanca Vicario

RECORDANDO

Mayo me parió,
con toquilla de muchos brazos.
No traje un pan bajo el brazo
y me enseñaron a sembrar el trigo.
Después vinieron más partos
y me vistieron de largo.
En algún lugar de la tierra,
cuando la tormenta llega,
trae canciones que no aprendí;
y los pies descalzos rezan
y bailan a las puertas de la escuela
y las naciones;
mi recinto,
una fuente y la solana
y los juegos reunidos
en el patio de mi casa.
Hay lugares que escucho
dentro de mi silencio.
A veces callo, otras tarareo
en la impunidad del tiempo.


ABANDONO


Dejé pasar el tiempo
y envejecí demasiado
Los ojos se hicieron
más pequeños
y el corazón más pasota.
Hoy tarda en salir el sol;
temo quedarme ciega,
sorda y muda.
Miro el calendario
y arranco los días
de este oscuro invierno.
El amor es silencioso
y vuela en alas de pájaro
atando tiempo.

© Blanca Vicario

(.....)

Aspiraba,
ser tormenta y flor.

Abrirse a la dicha
y en la noche
como hacen las flores,
cerrarse a él.

A los sonidos,
de un lenguaje mudo
y místico.

El de las manos.

© Blanca Vicario