domingo, 8 de septiembre de 2013

Tankas

Era coraza
desnuda de palabras;
yerma y erguida,
esperaba ese tacto
de enredaderas vivas.


Cuando llegaste
pusiste al fuego mi voz,
más tu soflama,
en rojo de amapolas,
abonaba mi espalda.



©Blanca

jueves, 5 de septiembre de 2013

A veces...

A veces…
desisto del pensamiento
que me lleva a tus recuerdos.

Otras…
me adentro en lo más inmenso
y me destroza tanta desmesura.


Porque las cosas más bellas
se dieron por simples
y a veces….
no se puede trepar al cielo.

© Blanca

lunes, 2 de septiembre de 2013

Un pasado

Cuando la vejez asome
y tu voz se entrecorte
al decirme te quiero
y tu enjuto cuerpo
llame al deseo,
nos miraremos la piel
curtida por el tiempo,
se clavarán mil historias
en miradas de unos ojos secos.

Cuando la vejez asome
y seamos pretéritos
en este presente efímero;
donde la prisa del tiempo
nos vaya quitando el aliento
y los cuentos se guarden
en nuestros adentros;
alguien habrá por escribir
que urge en nuestro tiempo.

Después presuma con pluma
de lo que fue, viva historia
en la vida de dos viejos.

© Blanca

jueves, 29 de agosto de 2013

Día...

Al levantarme
con el café de la mañana,
bebo todas las palabras
que tiene el día.

Al mediodía
quieren salir,
en ese estado
que deja la digestión.

En las tardes,
siempre…
a la luz de una vela
las quemo escribiendo.

Unas veces
forman versos,
otras
son difíciles de digerir,
quedando en estado
de vomitarlas.

Son:
las que atrasan la vida,
las que hacen llorar hacia dentro;
esas que dejan los ojos,
a la espera
de eternas despedidas.

© Blanca

martes, 27 de agosto de 2013

Versos

Ábreme la puerta de tu cielo.

No dejaré que vuelen los pájaros.

Invitaré que silben esa canción;
aquella que envolvía en suspiros la noche,
cuando agotado de caminar por tierra cálida,
parabas en mi boca
y bebías las esencias del amanecer.


© Blanca

domingo, 25 de agosto de 2013

Dime...

Dime

Ahora…que hago…
si las noches, tiemblan
a mi lado
entre el frio del invierno
y el consuelo de tus manos
ya no roza mi piel.

Que hago…
cuando mis ojos, deslucidos
por el llanto
arrastran la ceguera de no verte
y a tientas voy sosteniendo el vacío.

Dime…
si cansada de llamarte
se desgarra la garganta
y los verbos ya no suenan.

Dime… que hago…
ante la desdicha que me come
las entrañas
y las mariposas quedan.

Si cuando habitas en mi memoria,
una corriente sacude
todos los confines de mi cuerpo.

Que hago…
si las mañanas ya no brillan
y el espejo no me habla.

Dime….
y ahora….que hago….


© Blanca

sábado, 24 de agosto de 2013

Fábula

Me acostumbré,
a viajar desnuda
contando los lunares
de tu espalda.

Aprendí, que se puede
poner nombre
a cada uno de ellos.

Sosegar…
y con los dedos alcanzar
alguna estrella.

Inventar…
mil y una historia,
en ese pequeño espacio
que dejan dos cuerpos.

Es ahí,
cuando comienza
la fábula.

© Blanca