domingo, 30 de agosto de 2015

DECADENCIA


Más allá del vértigo,
cuando el grito cesa
comienzo a pensar
y me dignifico templando
el pecho.
Entonces...
quiero escribirte un poema
que hable del paso del tiempo.
Pero no sé.
A menudo,
se cruzan líneas en tu rostro
y me despisto.
Luego tu sonrisa cesa
y vuelve la sombra.
Tu saliva no responde
y ya no reverdecen los verbos
en presente.
Te acomodaste demasiado;
en cuclillas,
boca abajo,
pensativo
y es tu nuca, luna color plata,
donde se apagan los soles.


EFÍMERO


Las palabras y los hechos,
tienen fecha de caducidad.
Sólo hay un poema
que pueda hablar del tiempo,
será cuando el silencio
acuda a la memoria
y muera,
como mueren todos los números
del calendario,
a excepción que alguien
busque en la historia,
que dejan los hálitos
mientras nos vamos.


lunes, 24 de agosto de 2015

LA PIEL

Esta reforma de mapas antiguos,
circunscritos al ombligo.
Cráter de latidos
fuego derramado en las orillas
que se asientan en un pubis frío.
Esta reforma de suturas,
curtidas de soledades,
a la espera de un milagro
sin nombre.
Esta reforma de pliegues
que se encogen más y más
en un espejo mudo.
Este respirar lento,
hace de cada suspiro
un poema con fecha de caducidad.


(.....



Aún escucho
en mi memoria,

cielos y alas;
pero ya no vuelo.

Se me olvidó
mientras te esperaba.

Ahora,
sólo pinto pájaros
en las paredes.



SUCEDE


Sucede....
que todo lo que nace muere.
Que los ecos por mucho que duren
también mueren.
Que las montañas son atrapa sueños
y que tu forma y la mía
son de agua,
estancada en una pecera azul,
que se vuelve luz,
cuando la noche calla.