sábado, 1 de noviembre de 2014

NOVIEMBRE

Es Noviembre….
Una brizna de lluvia
toca mi cara,
me despierta del letargo
y aviva mis sueños
con la frescura suave
que trae el Mar;
respiro la soledad
y se escuchan sonidos lejanos
de caracolas vivas.
Un zumbido de pensamiento
amedranta mis pasos,
les ahogo en la soledad
de una hoja bronce.
Un banco de piedra austera
siente mi cuerpo
esperando al tuyo.
Zumban los sauces
una canción de Jazz
y aún te añoro más.


NO ME BASTA

No basta con pensarte,
ni pintar alas en el suelo
para levantarme.
No me bastan los espejos,
ni actuar en soliloquios.
No me basta el color azul
de la ventana.
Ni los besos inventados;
ni tragar saliva
y ahogar el estómago.
No me basta
la piel urdiendo tiempo,
ni los dedos en violines mudos.
No me basta tu recuerdo
como antídoto.
No me basta.
Yo sólo quiero,
todo el tiempo que me debes.


lunes, 6 de octubre de 2014

MÍA CULPA

MÍA CULPA

Me avergüenzo
de mi condición humana
y llevar en mi ombligo
el don de la vida.

Me avergüenzo
de tener boca
y enmudecer a destiempo.

Me avergüenzo
de hablar de amor
sin saber su permanencia.

Existo y escribo,
pero también me avergüenzo
de no saber aprovechar,
todos los espacios en blanco.

Me avergüenzo, sí.
Y me redimo en posición fetal,
para nacerme mejor persona.

© Blanca Vicario

(.....)

La baja autoestima, es un espejo sin intenciones.

© Blanca Vicario

ES....

Es jaula,
música
y viento.

Entre sus
dedos,
nacen nidos de palabras
que abrazan
todas las horas.

Cree en el mundo.

Mas el mundo
se hizo sombra,
para no llorar
a lo incierto.

© Blanca Vicario

SIN VOZ

Agrupar palabras;
sin voz.

Tejer un poema;
contigo.

Y prender estrellas;
es el orgasmo que necesita,
un papel virgen
cuando la tinta escribe.

© Blanca Vicario

domingo, 7 de septiembre de 2014

DESIDIA

Quizás,
se abandonó
al sonido que deja el mar
cuando alcanza la roca.

Quizás se abandonó a las palabras
y desnudó demasiado su memoria.

Quizás creyó en el calendario
y no cambió de fecha;
hasta que supo
que existe el fuego y quema los ojos,
la piel y la palabra.

Quizás no sabe que todo pasa
y aún respira en las cenizas.

© Blanca Vicario