domingo, 7 de septiembre de 2014

LA CARNE Y EL OTOÑO

La carne y el otoño
han hecho un pacto.

Siguen siendo
sustantivos con carencias,
que lloran
en las lindes de la piel
y de la sangre
y se aferran a úteros
que sustentan la espera;
a sabiendas
que lamer recuerdos seca
y evocar a Gaia no renueva.

Septiembre sigue atado
al eje que me rompe,
en ese punto exacto
cuando te nombro.



© Blanca Vicario

RE (SOÑAR)

RE (SOÑAR)

Es fácil regresar a un día,
a una silla,
a la mesa del café.

Es difícil seguir allí,
en ese día,
en esa silla,
en la mesa del café.

Porque el tiempo crece
y yo
y mi cuerpo nos encogemos,
sobre todo...
cuando abro los ojos.

© Blanca Vicario

(.....)

No sólo de pan vive el hombre,
también de vuelos que salen desde el estómago.

© Blanca Vicario

martes, 29 de julio de 2014

LA BÚSQUEDA

LA BÚSQUEDA

Te encontraré.
Te he de encontrar,
aunque la arena y los vientos
restriegue en mis ojos;
aunque lluevan piedras
y camine por el alambre
más endeble.
Te he de encontrar,
aunque el aliento huela a seco,
a gastado,
a antiguo por el tiempo.
Pero te he de encontrar,
aún a expensas que mis ojos
se gasten en la escritura
y mis dedos se encorven
en los pronombres.

© Blanca Vicario

SIN TÍTULO

Mis manos llenas de palabras
y tú...
tan solo y desnudo.
Será el verano
que abrasa las horas
y no deja resquicio
de ese color verde esperanza.
Será que la sequía
seca toda saliva,
sin dejar panales
para endulzar la vida.
Un zumbido de oraciones,
deja constancia de un para siempre.
Y yo aquí...
sin creer en lo eterno.

© Blanca Vicario

SIN TÍTULO

Te miro así;
tu otra mitad me la sé.
Aún crepita el fuego.
Te sé de memoria
y de todas las formas te sé.
Aunque tu lengua enmudezca,
yo sé que en las noches,
mordemos las mismas estrellas.

© Blanca Vicario

domingo, 15 de junio de 2014

(......)

Cuando en las noches
te venga mi cuerpo a tu cuerpo
y desnudo camines por los recuerdos;
no te atormentes.

Yo volveré
con mi voz y mis manos,
a tocar tu sombra
que vaga por los pasillos.

Seremos uno
a la luz de las farolas,
hasta que la noche acabe.

Como siempre hicimos.

© Blanca Vicario